LOGÍSTICA APLICADA AL COMERCIO
ELECTRÓNICO
Al
hablar de logística se hace mención al movimiento de materiales o bienes dentro
de un sistema de producción, incluyendo tanto la recepción de los bienes
primarios para la producción como la distribución de los bienes una vez
terminados.
El
comercio electrónico no sólo requiere de sistemas de logística eficientes sino
que, al permitir la interacción entre empresas en forma fluida, se ha
convertido en una herramienta de logística, despertando un gran interés en este
campo.
Todo sistema de logística incluye una gran
variedad de servicios que abarcan tanto el transporte y almacenaje de
mercadería, como el manejo de inventarios, procesamiento de pedidos,
planeamiento de la producción, procesamiento de la documentación, etc.
Cualquiera de estas operaciones pueden ser perfeccionadas a través de la
implementación de un sistema óptimo de logística que traiga aparejada una
reducción en los costos operativos al permitir, por ejemplo, minimizar las
cantidades de bienes en inventario.
En
EE.UU., el uso intensivo de medios informáticos permitió reducir la cantidad de
bienes en inventario pasando de un 10,4% del PBN en 1980 a menos del 4,4% en
1995. Durante este período los gastos en logística pasaron de un 17% del PBN al
9% reduciéndose en un total de 8% (Tapscott [1999] p. 223), promovido por el
uso intensivo de tecnología.
El modelo industrial tradicional no contaba
con las herramientas informáticas actuales. Por consiguiente, las empresas
trataban de tener el control total de sus operaciones, fabricando sus bienes en
fábricas propias, bajo su propia marca y con la finalidad de venderlos en sus
locales. El modo de operar estaba dado por la integración vertical de todas las
operaciones posibles que formaban parte de la empresa. Obviamente, el límite de
esta integración estaba dado por la cantidad de recursos disponibles.
En
modelos de empresas más modernos, al tener a su alcance herramientas
informáticas que facilitan la implementación de sistemas logísticos, las firmas
operan interactivamente. El objetivo ya no es controlar toda la cadena
productiva; lo que las empresas buscan es centralizar los esfuerzos en el
cumplimiento de las operaciones que constituyen su competencia central, es
decir especializarse en lo que saben hacer mejor. Por ejemplo, una marca
automotriz puede contar con 100 o más proveedores de bienes y servicios
externos. Mientras mantiene para sí el diseño, ensamble y promoción de los
autos, la fabricación de las partes y el traslado de éstas a las plantas
ensambladoras, la financiación, comercialización y distribución de los
vehículos terminados -así como los servicios de postventa- estarán a cargo de
diversos proveedores externos. Todo esto más allá del hecho de que el
consumidor sólo vea a su automóvil como un producto final comprado a la marca
fabricante.
Con
este ejemplo se puede observar cómo el uso en conjunto de tecnologías
informáticas y de sistemas logísticos permite la creación de compañías
interconectadas que, aunque siendo varias, funcionan como si fueran una sola.
Dentro
del contexto que se está analizando, el comercio electrónico eleva los
requerimientos de los sistemas de logística a un nuevo nivel. Productores de
diversos bienes tienen la capacidad de ofrecer sus productos y de recibir
pedidos desde cualquier lugar del planeta. Frente a esta realidad, las empresas
deberán ser capaces de hacer llegar los productos requeridos por sus clientes
de manera rápida, segura y a un costo que no disminuya la competitividad del
bien. Una forma de lograr este objetivo es hacer que la cadena productiva esté
electrónicamente integrada y estratégicamente comprimida.
LINCOGRAFIA,
idbdos.iadb.org/wsdocs/getdocumet.aspx.
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